La Isla Verde es una finca que integra una antigua masía del s. XVIII, totalmente reconvertida en una masía ecosostenible del S.XXI.

El resultado es una masía que se autoabastece con energías renovables capaz de generar energía eléctrica, energía solar térmica y biomasa, como soporte para el agua caliente.

Contamos con energía fotovoltáica para generar energía eléctrica con un campo solar fotovoltáico formado por 4 strigs de 4 paneles (200W/panel) cada uno, capaces de generar una potencia de unos 3.200W/h que se almacenan en baterías estacionarias (24baterías x 2V=48V).

Además, la energía solar fotovoltaica nos permite que funcionen las bombas para el agua potable, así como para reaprovechar las aguas recicladas de la Isla Verde.

Para calentar la casa, aprovechamos la energía solar térmicaque se distribuye con un sistema de calefacción de suelo radiante con agua.
Para calentar esa agua y para poder dar también servicio a las picas y duchas se cuentan con 12 paneles solares térmico colocados en dos series de 6 unidades. Esa energía se almacena en los depósitos: por un lado la ACS (Agua Caliente Sanitaria) para las picas de las cocinas  y baños con sus duchas; y, por otro, un depóstito para el sistema de suelo radiante para mejorar la inercia térmica.

La biomassa es nuestra solución para los días nublados o para los casos en que el sistema pide más agua caliente de la que se tiene almacenada. Se trata de una caldera de biomassa conectada al sistema que se autoregula según demanda. Esta caldera puede ser alimentada con cereales, huesos de aceitunas, cáscara de almendras, así como con pellets o astillas de madera. En nuestro caso hemos optado por astillas de madera que recolectamos, trituramos y almacenamos, tras el mantenimiento del sotobosque de la propia finca. Una excelente manera de cerrar el círculo de la energía.